La importancia de programar el tiempo de inactividad

Probablemente leas este blog porque quieres hacer más cosas todos los días. Pero, ¿deseas ser más productivo para poder mantener un mejor equilibrio entre tu vida laboral y personal, o para que puedas completar tus nuevas horas libres con más trabajo? 

A veces, la importancia del tiempo de inactividad queda relegada a un segundo plano, y olvidamos que la productividad óptima no puede ocurrir sin ella.

Debes descansar para que funcione bien a largo plazo. Créelo o no, algunos de nosotros necesitamos programar estos períodos de descanso e incluso establecer las reglas de lo que se puede y no se puede hacer en esos momentos.

Soy un caso clásico: si no siguiera mis propios consejos, trabajaría casi cada minuto que estuviese despierta.

Haciendo el tiempo

Si no estás naturalmente inclinado a frenar y tomar un descanso, lo mejor que puedes hacer es programar el tiempo de inactividad. Lo sé, el tiempo de inactividad simplemente suena como algo que no debería programarse, como si arruinara la idea de relajarse. Pero si eres del tipo que siempre estás tentado de seguir trabajando hasta altas horas de la noche, puede ser la única forma.

La cantidad de tiempo de inactividad que necesitas programar es una cuestión personal que depende de varios factores, como la cantidad de tiempo que necesitas a nivel físico y mental para relajarte, para que seas óptimamente productivo al día siguiente.

Es tentador programar menos tiempo de lo que necesitas (para algunos, puede ser tentador dedicar más tiempo de lo que debería, ¡pero la autodisciplina es otro tema en total!).

No sucumbas a esa tentación: piensa en cuánto necesitas en lugar de cuánto puedes salir adelante y marca ese tiempo como inactividad en blanco y negro.

Usa alarmas y recordatorios. Las personas que se olvidan de tomar el tiempo de inactividad generalmente lo hacen porque se dejan llevar por el trabajo, a menudo sin darse cuenta del paso del tiempo durante horas.

En ese caso, hay pocas posibilidades de que mires el reloj y recuerdes que es hora de ir; necesitarás que algo te lo recuerde. Si estás usando un programa de computadora para llevar tus citas de inactividad, usa las funciones de alarma y recordatorios.

Te pongo mi caso: Yo me concentro tanto pero tanto en mi trabajo, que si no pongo una alarma para almorzar y otra para parar, me pueden dar las 10pm y ni he comido ni he parado … claro que si voy al baño.

Mantener estrictamente Abajo tiempo

Establece reglas para tu tiempo de inactividad. Tienes un objetivo: relajarte y recuperarte de tu día de trabajo para poder alcanzar una productividad óptima al día siguiente.

Dado que es muy tentador para personas como nosotros abandonar el tiempo de inactividad y dedicarnos a otras cosas, es importante establecer reglas que nos mantienen dentro de ciertos límites.

¿Necesitas una computadora durante el tiempo de inactividad? Así que navegar o jugar es un hobby tuyo cuando no estás trabajando, por lo que no debes descartar el uso de computadoras, pero debes restringir lo que puedes o no puedes usar con una computadora tu smartphone.

¿Hay ciertas cosas que debes hacer con tu tiempo de inactividad? Tal vez sientas que no sale lo suficiente, por lo que es necesario que una sesión programada de tiempo de inactividad por semana implique ejercicio o, al menos, que te sientes en el patio trasero.

Tal vez necesites pasar más tiempo con tus hijos, así que date el requerimiento de pasar cierta cantidad de tiempo cada semana jugando con ellos (si aún no lo estás haciendo, este artículo es aún más importante para ti).

Lo sé, puede ser difícil seguir las reglas que estableces para ti. La autodisciplina juega un papel importante aquí, y debes recordar que el tiempo de inactividad no es perder el tiempo. Es realmente importante para tu productividad y felicidad continua.

Optimizando tu tiempo de inactividad

Los defensores de la productividad tienen herramientas para optimizar sus acciones basadas en la observación de la semana pasada y la planificación para la próxima semana en su revisión semanal. Si aún no utilizas la revisión semanal, te recomiendo que te tomes el tiempo para verificarlo e implementarlo, debido que es la rueda que mantiene en funcionamiento a muchos sistemas de productividad.

La revisión semanal debería adoptar un nuevo componente: la revisión semanal del tiempo de inactividad. Es una buena oportunidad para revisar el tiempo de inactividad de la semana pasada y programar el tiempo de inactividad para la próxima semana.

¿Por qué revisarías tu tiempo de inactividad? Pues, para medir tu efectividad para abordar tu lista de tareas tiene sentido, pero quizás esto parezca demasiado clínico. Sin embargo, es importante medir qué tan efectivo es el tiempo de inactividad y qué tan exitoso has sido en tus citas de inactividad.

¿Cuánto tiempo de inactividad te tomaste en la última semana? ¿Cómo se compara eso con la cantidad que programaste? ¿Te dejaste llevar y tomaste demasiado tiempo de inactividad, afectando tus niveles de productividad, o no tomaste suficiente? Ajusta tus planes en consecuencia. Si tus planes estaban bien, pero tu seguimiento no, es hora de abrir un libro sobre la autodisciplina.

El tiempo de inactividad es importante. El primer obstáculo que uno debe superar es a menudo darse cuenta de que relajarse no es una pérdida de tiempo total, incluso si la falta de acción lo hace sentir de esa manera.

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Nana González

Soy un adicta a la innovación y empresaria con la misión de difundir el pensamiento creativo. He trabajado como consultor de branding, marketing e innovación durante más de 20 años, asociándome con algunas de las compañías más grandes del mundo para ayudar a reinventar sus marcas, dar forma a sus líneas de innovación y sacudir la cultura de su empresa.

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